Cifrado con semillas que salen del cielo
Skyntropy conecta las apps, los navegadores y los dispositivos de tu empresa por un túnel propio para cada cliente. Sus claves se renuevan con entropía que recoge una red de sensores apuntando al cielo desde ciudades distintas.
En nuestra red nunca se pone el sol
Cada semilla nace de medidas físicas reales que toman sensores repartidos por países y husos horarios distintos. Mientras en unos es de noche, en otros el sol está en lo alto, y el cielo de un minuto no vuelve a repetirse. Así cada semilla es única e irrepetible.
Sensores en varios países
Miden el cielo con cámara gran angular, temperatura, humedad, presión, luz y viento. Cada uno lleva su propio reloj y está montado con una orientación al azar.
Una semilla por minuto
Se toman lecturas de nueve sensores distintos, se mezclan con el generador del sistema y con la semilla anterior, y se resumen con SHA3-512.
Material para cada cliente
El Skybroker deriva con HKDF la clave de cada cliente y cada uso. Un cliente solo puede pedir la suya.
Tu túnel se renueva
Esa clave refresca el túnel WireGuard o la sesión TLS de tu servicio, sin que tus usuarios noten el cambio.
Pensado para dos tipos de conexión
Las mismas claves sirven para lo que usan tus clientes y para lo que tienes desplegado en la calle.
Apps y navegadores
Para bancos y empresas que quieren que sus aplicaciones hablen con sus servidores por un canal propio, con claves que no dependen de un solo generador.
- Banca y pagos
- Aplicaciones móviles corporativas
- Paneles web internos
Dispositivos en campo
Para detectores, sensores y equipos por 4G o LAN que tienen que llegar cifrados a su central, estén donde estén.
- Detección de drones
- Redes de sensores
- Equipos remotos con doble conexión
Lo que hay debajo
Utilizamos una tecnología propia: un TRNG, generador de números verdaderamente aleatorios, basado en entropía ambiental y visual. Sobre él trabaja criptografía estándar y auditada.
- TRNG propio
- Las semillas salen de medidas físicas del mundo real: la imagen del cielo, la luz, la temperatura, la presión, el viento y el campo magnético de cada sensor. No salen de un algoritmo, así que nadie puede calcularlas de antemano.
- Protocolos estándar
- WireGuard, TLS 1.3, SHA-3 y HKDF. Llevan años revisados por la comunidad y por auditores independientes.
- Cada cliente aislado
- Cada cliente vive en su propio espacio de red, con su puerto, su subred y sus reglas. Sus túneles nunca se cruzan con los de otro cliente.
- Si los sensores fallan
- El servicio no se detiene. SkyHistory, nuestro mundo simulado, vive los mismos días y horas que el real en cada lugar donde tenemos sensores. Con más de 15 años de histórico y algoritmos propios calcula el día y la noche, la temperatura, la luz y las nubes de cada momento, y mantiene la variedad ambiental mientras se recupera la red. La seguridad de las claves no depende de él: siguen mezclándose con el generador criptográfico del sistema.
- Nada se guarda
- Las semillas viven solo en memoria durante unos minutos y nunca salen del Skybroker. Lo que recibe cada cliente es material derivado, no la semilla.
Pensado para cuando lleguen los ordenadores cuánticos
Un ordenador cuántico lo bastante grande podrá romper el intercambio de claves que hoy protege casi todo internet. En Skyntropy, lo que guarda tus datos no depende solo de ese intercambio.
Guardar hoy, descifrar mañanaQuien grabe hoy tu tráfico cifrado puede esperar a tener esa máquina para leerlo. Lo que se cifra ahora tiene que aguantar años.
- Una clave nueva del cielo cada minuto
- Cada túnel WireGuard lleva, además de su intercambio normal, una clave precompartida de 256 bits que sale de nuestra red de sensores y cambia en cada época. Es la protección que WireGuard prevé contra un ataque cuántico.
- La clave viaja sellada
- La clave de cada minuto llega a tu equipo sellada con criptografía simétrica que avanza cada día. Aunque alguien grabara hoy la conexión y rompiera su cifrado en el futuro, no podría leerla.
- Simétrico de 256 bits y SHA-3
- Las claves simétricas de 256 bits y los resúmenes SHA3-512 que usamos siguen siendo seguros frente a un ordenador cuántico, con margen de sobra.
- Intercambio híbrido con ML-KEM
- Nuestros servidores ya ofrecen X25519 combinado con ML-KEM-768, el estándar poscuántico del NIST, a todo navegador que lo admita.
¿Lo vemos funcionando?
Cuéntanos qué quieres cifrar y te enseñamos el sistema en marcha con un túnel de prueba.